El Ministerio de Defensa de Qatar informó este miércoles que Irán volvió a atacar con misiles el complejo gasífero de Ras Laffan, el mayor centro del mundo para la producción y exportación de gas natural licuado (GNL), y le provocó daños. La operación, que se produjo en represalia de un ataque de Israel contra Campo de Gas South Pars, sucedió horas después de un primer ataque.
Qatar Energy confirmó la noticia y aseguró que varias de sus instalaciones de gas natural licuado (GNL) fueron objeto de ataques con misiles que causaron “incendios de gran envergadura y otros daños considerables“. “Los equipos de respuesta de emergencia fueron desplegados de inmediato para contener los daños resultantes, sin que se registraran víctimas”, agregó.
Horas atrás, Qatar Energy había informado sobre otro ataque iraní en la planta que dejó daños extensos, en represalia a una operación israelí en la zona.
El Ministerio del Interior comunicó que la defensa civil catarí controló dos de los tres incendios provocados por los misiles y no reportó víctimas.
El ataque de Israel contra Irán fue el primero, desde el inicio de la guerra, contra la infraestructura energética iraní del golfo Pérsico y llevó a Teherán a advertir a sus vecinos de que evacuen sus instalaciones energéticas. Tras ello, amenazó con “golpear seriamente” infraestructura de “combustible, energía y gas” en la zona.
Tras esto, Donald Trump intervino y aclaró que Estados Unidos no estaba enterado de que Israel iba a atacar el campo iraní. Además señaló, en referencia a la operación de Irán, que Qatar no estaba involucrada en el conflicto, con lo cual amenazó con destruir el yacimiento gasífero iraní si vuelve a atacar la planta qatarí.
“Lamentablemente, Irán desconocía esto, así como cualquier otro dato relevante sobre el ataque a South Pars, y atacó injustificadamente una parte de la planta de gas natural licuado (GNL) de Qatar. Israel no volverá a atacar este campo de gas South Pars, de vital importancia y valor, a menos que Irán, imprudentemente, decida atacar a un país inocente, en este caso Qatar”, señaló Trump en Truth Social.
El mandatario, a su vez, advirtió que, en caso de que Irán ataque a un país que no esté involucrado en el conflicto, Estados Unidos destruirá “por completo” el Campo de Gas South Pars “con una potencia y fuerza nunca antes vistas”.
“No quiero autorizar este nivel de violencia y destrucción debido a las consecuencias a largo plazo que tendrá para el futuro de Irán, pero si la planta de GNL de Qatar vuelve a ser atacada, no dudaré en hacerlo”, marcó y añadió que, en ese caso, tomará represalias con o sin el consentimiento de Israel.
Tras el primer ataque de Irán contra Ras Laffan, el Ministerio de Relaciones Exteriores del país del Golfo afirmó que los ataques contra su principal instalación gasífera, en la costa norte del país, constituyen una “amenaza directa a su seguridad nacional”.
“Qatar expresa su firme condena y denuncia el brutal ataque iraní contra la ciudad industrial de Ras Laffan y considera esta agresión como una peligrosa escalada, una flagrante violación de su soberanía y una amenaza directa a su seguridad nacional”, había indicado.
En esta línea, Emiratos Árabes Unidos expresó una preocupación similar y pidió moderación, en un contexto en el que la región enfrenta la posibilidad de una expansión del conflicto. Sin embargo, el mensaje de Trump pudo haber llevado algo de tranquilidad.