El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) informó este miércoles que el régimen de Irán notificó el impacto de un proyectil en el recinto de la central nuclear de Bushehr el martes por la noche, sin que se registraran daños en la instalación ni heridos entre el personal. La agencia, con sede en Viena, señaló que el incidente no afectó el funcionamiento de la planta.
“El OIEA ha sido informado por Irán de que un proyectil impactó en las instalaciones de la central nuclear de Bushehr el martes por la noche”, indicó el organismo en un comunicado difundido en redes sociales. “No se reportaron daños en la planta ni heridos entre el personal”, agregó.
El director general del organismo, Rafael Grossi, reiteró su llamado a la “máxima contención” en el actual contexto de tensión regional. Según el comunicado, Grossi “reitera su llamado a la contención durante el conflicto para evitar cualquier riesgo de accidente nuclear”.
El incidente ocurrió en medio de una intensificación de las hostilidades entre Irán, Estados Unidos e Israel. Teherán lanzó ataques con misiles contra Tel Aviv en represalia por la muerte de Ali Lariyani, ex presidente del Parlamento iraní y asesor del líder supremo, a quien las autoridades iraníes consideran un “mártir”.
De acuerdo con el OIEA, el impacto en Bushehr no comprometió los sistemas críticos de la central ni provocó fugas radiactivas. El organismo indicó que la seguridad de la planta se mantiene bajo control pese a la cercanía de acciones militares en la región.
La central de Bushehr, ubicada en el suroeste de Irán, es la única planta nuclear operativa del país. El reactor se conectó por primera vez a la red eléctrica en 2011, según datos del propio OIEA. La instalación fue construida con ayuda de Rusia y es considerada especialmente sensible por la presencia de material nuclear.
Grossi advirtió en reiteradas ocasiones sobre los riesgos asociados a operaciones militares cerca de instalaciones nucleares. En ese sentido, urgió a todas las partes a evitar una escalada que pueda derivar en consecuencias “catastróficas” para la seguridad radiológica y la población civil.
El contexto del incidente incluye también la situación del programa nuclear iraní. Teherán permanece bajo sanciones de Estados Unidos desde 2018, cuando Washington se retiró de un acuerdo que contemplaba el alivio de sanciones a cambio de restricciones al desarrollo nuclear iraní orientadas a impedir la fabricación de un arma atómica.
El régimen de Irán rechaza esas acusaciones y sostiene que sus actividades nucleares tienen fines exclusivamente pacíficos. Las autoridades del país insisten en que el programa se destina a la generación de energía y otros usos civiles.
Días antes, el propio Grossi advirtió sobre la magnitud de las reservas de uranio enriquecido en territorio iraní. “Creemos que Isfahán tenía, hasta nuestra última inspección, algo más de 200 kilogramos, quizá un poco más, de uranio al 60%”, declaró ante periodistas en París. El jefe del organismo precisó que las reservas se encontraban “principalmente” en esa ciudad y que parte del material almacenado en otras instalaciones pudo haber sufrido daños durante bombardeos recientes. La evaluación del OIEA indica que el material “probablemente siga allí”.
La hipótesis se sustenta en la ausencia de indicios de traslado. El análisis de imágenes satelitales del Instituto para la Ciencia y la Seguridad Internacional detectó actividad en dos de las tres entradas afectadas del complejo de túneles donde Irán almacenaba gran parte de su uranio enriquecido al 60%. “No hemos visto —y no solo nosotros, creo que en general todos los que observan las instalaciones a través de imágenes satelitales y otros medios— ningún movimiento que indique que el material podría haber sido trasladado”, subrayó Grossi.
El OIEA no puede verificar esa situación sobre el terreno. Tras los ataques israelíes del 13 de junio de 2025 y la posterior intervención estadounidense, el organismo monitorea las instalaciones a distancia mediante imágenes satelitales y contactos con autoridades iraníes. Teherán no informó al OIEA sobre el estado ni el paradero del uranio altamente enriquecido desde los bombardeos, ni autorizó el regreso de inspectores a los sitios afectados. Sin acceso físico, la verificación permanece limitada.
(Con información de AFP y EFE)
