En un mundo dominado por la inmediatez digital y la inteligencia artificial, la Universidad Panamericana (UP) apuesta por lo perenne al presentar en su campus Ciudad de México (Mixcoac) el libro "La cultura en la Panamericana", una obra monumental que documenta el patrimonio artístico, bibliográfico y arquitectónico que resguarda esta casa de estudios.
Maite Lot y José Antonio Lozano Díez, coordinadores de la publicación, aseguran que este libro no es solo un catálogo de objetos, sino un manifiesto sobre la identidad universitaria. A través de cuatro ejes —identidad, arquitectura, acervo bibliográfico y artístico—, 18 autores exploran desde piezas prehispánicas y libros del siglo XVI hasta el emblemático Obraje de Mixcoac, un edificio del siglo XVIII que sobrevivió a la primera quiebra documentada en la historia de México.
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Colección de arte prehispánico de la UP.
Para la maestra Lot, investigadora y pilar de este proyecto, el patrimonio que resguarda la UP —sus edificios antiguos, libros raros y piezas de arte— no debe entenderse como una colección de "objetos estáticos" o piezas de museo intocables. Por el contrario, asegura que son herramientas pedagógicas vivas.
"El patrimonio es un vehículo de diálogo que permite la transformación del alumno", afirma Lot. En su intervención, destacó que lo retratado en el libro representa apenas el 30% del acervo total de la universidad, y que la muestra física actual es solo el 5% de la riqueza que la institución custodia. El objetivo es claro: que el estudiante no solo vea una pieza de arte sacro o un libro del siglo XVI, sino que interactúe con ellos para entender su propia historia y proyectar su futuro.
Por su parte, el doctor Lozano Díez, también presidente del Consejo UP-IPADE, ofreció una reflexión profunda sobre el estadio actual de la civilización. Según Lozano, no estamos viviendo una época de cambios, sino un "cambio de era", una transición histórica que solo han presenciado cuatro generaciones previas en la historia de la humanidad.
"La cultura es el sistema de creencias y paradigmas a través de los cuales procesamos la realidad. Es el aire que respiramos", explicó Lozano. Bajo su óptica, la universidad moderna cometió el error de "guardar la cultura en un cajón" tras la Revolución Francesa, priorizando lo científico-técnico sobre lo humano. Hoy, ante crisis globales de salud mental y corrupción social (donde México ocupa lugares alarmantes en índices de transparencia), Lozano sostiene que la solución no es tecnológica, sino cultural.
"Necesitamos un asidero. En un mundo donde pasamos siete horas y media frente a una pantalla, perdiendo la noción del espacio y el tiempo, la cultura es ese faro en la tormenta que nos permite encontrarnos con nosotros mismos", subrayó.
El libro se estructura en ejes que revelan la magnitud de la riqueza que la UP ha integrado en su ADN:
1. Acervo arquitectónico: el corazón es el Obraje de Mixcoac, un edificio del siglo XVIII que es de los pocos ejemplares industriales de su época que permanecen en pie. Es el símbolo del paso de la tradición a la modernidad.
2. Acervo bibliográfico: La biblioteca de la UP se posiciona como un centro de investigación de primer nivel. Resguarda 4,800 libros en reserva, con 1,500 ejemplares que superan el siglo de antigüedad. Entre sus joyas destacan diez libros del siglo XVI, incluyendo una "Ética", de Aristóteles, de 1535.
3. Acervo artístico: una colección diversa que funciona como aula abierta y que se divide en cuatro grandes áreas:
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Libro la cultura en la Panamericana.
Luego de la presentación del libro, también se llevó a cabo la inauguración de una parte del acervo que por ahora estará exhibido en la biblioteca de la UP Mixcoac, ahí el doctor Santiago García Álvarez, rector del campus Ciudad de México, vinculó esta herencia con el futuro de la institución y adelantó a este medio que mientras el libro celebra el barroco y el siglo XVI, la universidad proyecta Ciudad Panamericana en Bosque Real, descrita como una "aldea académica sustentable".
Dijo que se trata de la encarnación de la visión institucional: un espacio donde la ciencia y la tecnología convivirán con la creatividad de alumnos y académicos, enriquecidos por la tradición. "Es ahí donde se consolidará el Museo Panamericano", un proyecto que nacerá como un museo itinerante para recorrer los campus de Aguascalientes y Guadalajara, antes de encontrar su hogar definitivo en este complejo futurista.
"El libro es un maridaje entre memoria e imaginación", concluyó García Álvarez. En sus páginas, la Panamericana demuestra que ser una universidad joven (menos de 60 años) no impide ser un custodio celoso del patrimonio nacional.
Finalmente, el reconocido arquitecto y artista plástico Pedro Trueba, exalumno de la institución y referente cultural, aprovechó el foro para lanzar un reto a las nuevas generaciones de estudiantes: "No se conformen con consumir cultura, produzcan cultura. No solo admiren las obras del pasado, pregunten qué legado van a dejar ustedes en el siglo XXI". Su intervención fue también una invitación a la institución para seguir expandiendo sus horizontes creativos, sugiriendo la incorporación de nuevas disciplinas como la arquitectura y las artes plásticas dentro de su oferta académica de Bellas Artes.
La conclusión en esta presentación por parte de los académicos ronda en la idea de que La Cultura en la Panamericana no es solo un libro de arte; sino una declaración de principios: "En la Universidad Panamericana, la modernidad no se construye olvidando el pasado, sino dialogando con él para construir una sociedad más ética, humana y esperanzadora".

