La carrera por la alcaldía de París se mantiene abierta tras la primera vuelta de las elecciones municipales, donde la exministra de Cultura Rachida Dati busca arrebatar el control de la ciudad a la izquierda, algo que no ocurre desde hace 25 años. Dati, quien aspira a convertirse en la segunda mujer al frente del Ayuntamiento, enfrenta como principal contendiente al socialista Emmanuel Grégoire, ex subalcalde, quien lideró la primera ronda con el 37,98% de los votos, seguido de Dati con el 25,46%. Tres candidatos más pasaron al balotaje, que se celebrará el próximo domingo.
En la capital francesa, las alianzas son clave en la antesala de la segunda vuelta. Dati anunció en la red social X que logró un acuerdo con el centroderechista Pierre-Yves Bournazel, quien obtuvo el 11,34% de los sufragios, aunque desde el equipo de Bournazel matizaron que la negociación sigue abierta y pusieron como condición que Dati descarte cualquier pacto con la ultraderecha, representada por Sarah Knafo (10,40%). El presidente Emmanuel Macron, según fuentes del Elíseo, habría dado su visto bueno a la posible unión entre Dati y Bournazel. Este último también pidió a Dati comprometerse a reformar el sistema de contratación de monitores escolares, tras denuncias de abusos.
Grégoire, por su parte, ha prometido continuar la política de la alcaldesa saliente Anne Hidalgo, con énfasis en la extensión de ciclovías, áreas verdes y vivienda pública. Rechazó cualquier alianza con la izquierda radical, liderada por Sophia Chikirou (11,72%), quien advirtió que mantendrá su candidatura si no se le convoca a un acuerdo para frenar a la derecha. Chikirou espera un llamado de Grégoire para evitar la dispersión del voto progresista.
El resultado de la primera vuelta en París refleja la fuerte polarización en la política francesa, marcada por bloques de izquierda, centroderecha y ultraderecha. Según el análisis de Adélaïde Zulfikarpasic, de Ipsos BVA, hay una “reactivación de la división entre izquierda y derecha, cada vez más polarizada hacia los extremos”. La abstención alcanzó un 43%, un récord fuera de la pandemia.
A nivel nacional, la Agrupación Nacional (RN) de Marine Le Pen y Jordan Bardella consolidó posiciones y se ubicó en cabeza en más de 60 municipios, frente a apenas once en 2020. El RN logró victorias en la primera vuelta en 24 localidades, entre ellas Perpiñán y Hénin-Beaumont, y aspira a gobernar Marsella tras ubicarse segundo en esa ciudad.
La primera vuelta de las municipales en Francia, celebrada un año antes de la elección presidencial, mostró avances de la ultraderecha y la izquierda radical, y la resistencia de socialistas y ecologistas en grandes ciudades como París, Marsella y Lyon. La campaña estuvo marcada por la incapacidad de los bloques de izquierda y centroderecha para alcanzar acuerdos estables en varias ciudades, lo que podría facilitar avances de la derecha en la capital.
El partido del presidente Macron apenas cuenta con implantación local, aunque su ex primer ministro édouard Philippe logró casi el 44% de los votos en El Havre y se perfila como figura relevante para la presidencial de 2027, según un sondeo de Ifop. Mientras tanto, la izquierda radical de La Francia Insumisa (LFI) sorprendió al ganar su primera gran ciudad, Saint-Denis, y liderar el conteo en Roubaix, a pesar de la polémica por la relación de su líder, Jean-Luc Mélenchon, con el antifascismo y denuncias de antisemitismo.
En París, la continuidad de la era socialista está en juego. Hidalgo pidió a la izquierda cerrar filas en torno a Grégoire para evitar “el peligro del populismo, la corrupción y el retroceso en políticas ambientales y sociales”. Sus partidarios reivindican logros como el aumento de ciclovías y la recuperación del río Sena para los Juegos Olímpicos. Sin embargo, críticos señalan un deterioro en seguridad y limpieza. Dati, por su parte, prometió mejorar la recogida de basura, dotar de armas a la policía municipal y ampliar la videovigilancia, a pesar de estar citada a juicio por presunta corrupción, cargos que niega.
El desenlace en la capital francesa será determinante para el equilibrio de fuerzas políticas en el país a un año de las presidenciales, en un contexto de alianzas frágiles y fuerte polarización.
(Con información de AFP)


