Las fuerzas de defensa aérea de Emiratos Árabes Unidos interceptaron el 16 de marzo seis misiles balísticos y 21 drones lanzados desde Irán, según informó el Ministerio de Defensa emiratí. Las unidades permanecen en máxima alerta ante el aumento de amenazas dirigidas contra la seguridad y estabilidad del país. Desde el inicio de los ataques iraníes, los sistemas defensivos han neutralizado un total de 304 misiles balísticos, 15 misiles de crucero y 1.627 drones, lo que refleja la magnitud de la escalada militar en la región.
El ministerio confirmó la muerte de dos miembros de las fuerzas armadas emiratíes en el cumplimiento de su deber nacional. A estos se suman cinco civiles fallecidos, entre ellos nacionales de Pakistán, Nepal, Bangladés y Palestina. Además, 145 personas resultaron heridas, con lesiones que van de leves a graves. Los heridos incluyen ciudadanos de múltiples nacionalidades, entre ellas emiratí, egipcia, sudanesa, etíope, filipina, paquistaní, iraní, india, bangladesí, ceilandesa, azerí, yemení, ugandesa, eritrea, libanesa, afgana, bareiní, comorana, turca, iraquí, nepalí, nigeriana, omaní, jordana, palestina, ghanesa, indonesia y sueca.
El puerto de Fujairah, principal centro de almacenamiento petrolero del país, y el aeropuerto internacional de Dubái también han sido blanco de ataques con drones. El lunes, se suspendieron vuelos temporalmente tras un incendio vinculado a un incidente con drones cerca del aeropuerto, el tercero en la zona desde el inicio del conflicto. Un ataque con cohete a un vehículo causó la muerte de un ciudadano palestino en las afueras de Abu Dabi, en la zona de Al Bahia, según notificó la Oficina de Medios de la ciudad.
Las autoridades informaron que el número de misiles y drones lanzados por Irán contra Emiratos Árabes Unidos ha disminuido considerablemente desde el estallido del conflicto el 28 de febrero. Sin embargo, los ataques han afectado infraestructuras clave. El sector energético sufrió daños después de que un dron impactara contra un tanque de almacenamiento de petróleo el sábado y otra aeronave no tripulada alcanzara instalaciones petroleras el lunes, provocando un incendio y la suspensión temporal de las operaciones de carga en el puerto de Fujairah. Este enclave, situado en la costa oriental sobre el Golfo de Omán, permite a los buques evitar el paso por el Estrecho de Ormuz, lo que lo convierte en un punto estratégico para la exportación de crudo.
Analistas del sector, citados por BBC, señalaron que la ubicación de Fujairah permite a la Compañía Nacional de Petróleo de Abu Dabi (Adnoc) mantener el flujo de exportaciones hacia Asia incluso si se bloquea el Estrecho de Ormuz. El puerto es considerado un centro logístico vital para buques que recorren rutas entre Oriente Medio y Asia, funcionando como punto de abastecimiento tras largos trayectos marítimos.
A pesar de la serie de ataques, representantes del sector empresarial y gubernamental en Dubái aseguran que la ciudad mantiene su actividad y capacidad de recuperación. Restaurantes y centros comerciales continúan operando, mientras la ministra de Estado, Lana Nusseibeh, declaró en BBC que el país logrará superar las consecuencias del conflicto y que su economía es resiliente.
El Ministerio de Defensa emiratí reiteró que las fuerzas armadas están preparadas para responder ante cualquier amenaza y actuarán con firmeza frente a intentos de desestabilización. La protección de la soberanía y los intereses nacionales se mantiene como prioridad mientras continúan las labores de vigilancia y preparación operacional.


