La autoproducción de vivienda en México depende principalmente del ahorro y los recursos de las propias familias.
La mayor parte de este tipo de construcción se financia sin recurrir a créditos formales, según cifras de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu).
En total, 86% de las viviendas autoproducidas se construyen con recursos propios, lo que refleja que muchas familias financian la edificación de sus hogares de manera gradual, conforme disponen de dinero para avanzar en las distintas etapas de la construcción.
El resto de los casos recurre a otras fuentes de financiamiento, aunque en proporciones considerablemente menores. El 7.5% se financia mediante otras fuentes, mientras que el financiamiento privado representa 4% del total.
Por su parte, el financiamiento público tiene una participación aún más reducida, con apenas 2.4% de las viviendas autoproducidas.
La autoproducción en México sigue dependiendo principalmente de la capacidad económica directa de los hogares, pese a la existencia de programas de apoyo y créditos para vivienda.

