Kevin Vallejos todavía estaba dentro del octágono cuando escuchó la noticia y su reacción fue tan genuina como explosiva: saltó, abrió los brazos y lo gritó frente a las cámaras. “¡100 lucas!”, exclamó, con la sonrisa todavía marcada por la adrenalina de la pelea.
El peleador argentino acababa de noquear a Josh Emmett en la pelea estelar del UFC Vegas 114 y, además del triunfo más importante de su carrera, recibió un bono extraordinario de US$100.000 por su actuación.
A los 24 años, el marplatense se convirtió en el gran protagonista de la velada organizada por la Ultimate Fighting Championship en el Apex de Las Vegas. El nocaut técnico en el primer asalto no sólo confirmó su ascenso meteórico en la división pluma: también lo consolidó como una de las irrupciones más impactantes que haya tenido el deporte argentino en las artes marciales mixtas.
La escena posterior a la pelea resumió el momento. Mientras todavía resonaba el impacto de su victoria, Vallejos recibió la confirmación del bono especial que otorga la UFC a las actuaciones más destacadas de cada evento. El argentino reaccionó con una mezcla de sorpresa y felicidad. Saltó dentro del octágono, levantó los puños y gritó el monto del premio como si todavía le costara creerlo.
“¡Qué lindo! Ya me gané el último de los bonos de 50 y ahora el primero de los 100. Muy contento”, explicó luego en la entrevista oficial. La frase tenía contexto: a fines de 2025 ya había recibido un premio de 50.000 dólares tras su impactante triunfo sobre Giga Chikadze, un rival al que nadie había logrado noquear dentro de la UFC.
El combate contra Emmett duró apenas unos minutos, pero alcanzó para exhibir el presente del argentino. Vallejos dominó el centro del octágono desde el inicio, mantuvo la distancia y empezó a conectar golpes que rápidamente inclinaron la pelea a su favor.
Tras una combinación precisa, impactó con una derecha que sacudió la mandíbula del estadounidense. Emmett retrocedió contra la reja y allí comenzó el final. Rodillazos, golpes de puño y una ráfaga de codazos obligaron al árbitro a intervenir para detener el combate.
En total, el marplatense conectó 42 golpes antes de que llegara la interrupción. Su rival, de 40 años y con una extensa trayectoria en las MMA, no pudo recuperarse.
“Es un perro viejo. Siempre hace lo mismo y por suerte no cambió nada para esta pelea, así que lo pudimos resolver”, analizó Vallejos después del triunfo. También explicó por qué la definición fue tan rápida: “Pudo haber frenado la pelea un poco antes. Se levantó y realmente lo vi atolondrado. Tiró un golpe y se volvió a caer, estaba muy golpeado”.
La victoria tuvo un valor histórico. Vallejos encabezó por primera vez una cartelera de la UFC y se convirtió en apenas el segundo argentino en lograrlo después de Santiago Ponzinibbio.
Además, el triunfo lo proyecta entre los nombres más prometedores del peso pluma. Con apenas 24 años, ya suma cuatro victorias consecutivas dentro de la organización.
En la charla posterior, el peleador también dejó un mensaje que apuntó directamente a su país. “No tengo un nombre, pero Argentina tiene que saber que sigo en mi sueño de convertirme en campeón del mundo”, afirmó.
El recorrido de Vallejos hasta la UFC fue vertiginoso. Antes de llegar a la organización más importante del mundo se destacó en el circuito sudamericano, donde fue campeón invicto en Samurai Fight House.
En su carrera profesional acumula 18 victorias y una sola derrota. Esa caída ocurrió en 2023 en el Dana White’s Contender Series, el programa que sirve como puerta de entrada a la UFC. Lejos de frenarlo, aquel tropiezo terminó funcionando como impulso: consiguió dos triunfos regionales más y finalmente obtuvo su contrato.
Desde entonces su ascenso no se detuvo. Debutó con un nocaut ante el surcoreano Seungwoo Choi, luego venció por decisión al estadounidense Danny Silva y superó también a Cam Teague.
El triunfo sobre Chikadze a fines de 2025 marcó su primera gran explosión mediática. El nocaut ante Emmett terminó de confirmar que su proyección no era casualidad.
Vallejos, nacido en Batán y formado en Mar del Plata, nunca ocultó que su objetivo es mucho más ambicioso que acumular victorias. Su meta es llegar a lo más alto de la UFC.
Antes de la pelea había explicado que el dinero de su primer bono todavía estaba intacto. “Lo tengo en mi cuenta, pero pienso invertirlo en cosas para seguir creciendo. No quiero desaprovecharlo”
Fiel a su estilo, el propio Vallejos dejó planteado el siguiente capítulo apenas terminó la noche. “Argentina puede seguir soñando con tener un campeón del mundo”, dijo. Luego miró a cámara y lanzó el desafío que resume su presente: “¿Quién es el próximo?”.

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