La Guardia Revolucionaria iraní afirmó este domingo que “perseguirá sin descanso” al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, con el objetivo de acabar con su vida. La amenaza surge en medio de
“Seguiremos persiguiendo sin descanso y mataremos con fuerza al criminal primer ministro sionista, si es que sigue con vida”, indicó el ejército ideológico del régimen en un comunicado difundido por su oficina de relaciones públicas y publicado en la web Sepah News.
La amenaza se produjo en paralelo al anuncio de la 52ª oleada de ataques iraníes contra sectores industriales en Israel y fuerzas estadounidenses en Medio Oriente, según la Guardia Revolucionaria, que no detalló el país atacado.
El 28 de febrero, inicio del conflicto, murieron varios altos cargos iraníes, entre ellos el entonces líder supremo Ali Khamenei, el comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria, general Mohamad Pakpur, y el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, general Abdorrahim Musavi.
Desde entonces, Estados Unidos e Israel bombardearon diariamente territorio iraní, mientras que Teherán responde con ataques a instalaciones estadounidenses y energéticas en la región, además de mantener un supuesto bloqueo del Estrecho de Ormuz.
Desde la capital iraní, el canciller iraní Abbas Araghchi negó el sábado que existan problemas de salud en el nuevo líder supremo, Mojtaba Khamenei, en un intento por disipar las dudas surgidas tras el ataque militar conjunto de EEUU e Israel, en el que murió Ali Khamenei y varios familiares directos en Teherán. “No hay ningún problema con el nuevo líder supremo. Envió su mensaje ayer y cumplirá con sus deberes”, afirmó Araghchi.
Sin embargo, el presidente estadounidense, Donald Trump, generó incertidumbre al declarar que no está claro si el nuevo líder supremo sigue con vida. Durante una entrevista telefónica con NBC News, el mandatario afirmó: “No sé si siquiera está vivo. Hasta ahora, nadie ha podido demostrarlo”.
Las palabras de Trump abrieron interrogantes sobre la situación y el paradero de Khamenei. En ese sentido, indicó que recibió versiones contradictorias sobre el estado del ayatollah. “He oído que no está vivo, y si lo está, debería hacer algo muy inteligente por su país, y eso es rendirse”, declaró, aunque reconoció que la noticia de su posible muerte circula como “un rumor”.
Por su parte, el secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, sostuvo que Khamenei está “herido y probablemente desfigurado” tras los bombardeos iniciales contra el complejo donde residía en Teherán. Hegseth calificó de “débil” la reciente declaración escrita atribuida al líder iraní y añadió: “Sabemos que el nuevo líder, no tan supremo, está herido y probablemente desfigurado. Desesperado y escondido, se ocultó. Cobarde. Eso es lo que hacen las ratas”.
El viernes, Estados Unidos ofreció una recompensa de hasta 10 millones de dólares por información sobre el paradero del nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Khamenei, como parte del programa Recompensas por la Justicia del Departamento de Estado. La iniciativa solicita datos sobre “líderes terroristas iraníes”, con la posibilidad de reubicación para quienes aporten información relevante.
El Departamento de Estado sostiene que estos individuos “comandan y dirigen diversos elementos del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI), que planifica, organiza y ejecuta actos terroristas en todo el mundo”
Entre los funcionarios sobre los que se busca información figuran el ministro de Inteligencia, Esmail Khatib; el jefe adjunto del Estado Mayor, Ali Asghar Hejazi; el general de división Yahya Rahim Safavi; el general de brigada Eskandar Momeni; y el secretario del Consejo Supremo, Ali Larijani.
Mientras tanto, en el contexto del ofrecimiento millonario de la administración del presidente estadounidense Donald Trump, Israel afirma que ataca puestos de control de seguridad de la Basij y del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) en Teherán, y sostiene que agentes de inteligencia y observadores colaboran en el terreno.
(Con información de EFE)

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