El Día del Rompecabezas se conmemora cada 29 de enero con el objetivo de reconocer el valor educativo, cultural y cognitivo de un juego que atraviesa generaciones, edades y contextos sociales. Aunque suele asociarse al entretenimiento infantil, los rompecabezas forman parte desde hace siglos de prácticas pedagógicas, recreativas y terapéuticas.
El origen del rompecabezas moderno se remonta al siglo XVIII, cuando el cartógrafo británico John Spilsbury creó el primer puzzle al montar un mapa sobre una tabla de madera y recortarlo en piezas. La idea era facilitar el aprendizaje de geografía entre niños y niñas. Con el tiempo, el formato se popularizó y se diversificó, incorporando imágenes artísticas, paisajes, escenas históricas y desafíos de complejidad creciente.


