MADRID.– Las fuertes lluvias y los vientos que azotaron España y Portugal la madrugada del miércoles dejaron al menos tres muertos y numerosos daños en la región de Lisboa, dijeron los servicios de emergencia, y mantienen en alerta a casi todas las comunidades autónomas españolas mientras las autoridades recomiendan extremar la precaución y evitar “desplazamientos innecesarios”, según informó El País.
El paso de la tormenta Kristin por la península ibérica estuvo marcado por intensos aguaceros y ráfagas de viento que alcanzaron hasta 150 km/h, provocando caídas de árboles, inundaciones y deslizamientos de tierra. Según la Agencia Estatal de Meteorología española (Aemet), la zona más afectada será el sureste del país.
La tormenta llegó a España la mañana del miércoles, provocando fuertes nevadas en Madrid, caídas de árboles e inundaciones en Córdoba, y cierre de espacios públicos en varias regiones del país como medida preventiva.
En las provincias de Almería y Cáceres rige una alerta roja por rachas de hasta 130 kilómetros por hora.
Entre las zonas bajo aviso naranja por nivel de “riesgo importante”, se encuentran Baleares, la región de Murcia, la Comunidad Valenciana, la ciudad autónoma de Ceuta, Castilla y León, Melilla, Andalucía y Galicia.
En Extremadura, así como en varias zonas de Galicia y de Andalucía se suspendieron las clases cómo medida de precaución.
En aviso amarillo figuran Aragón, Cataluña, Asturias, Cantabria, País Vasco, Canarias, La Rioja, Castilla-La Mancha, y la Comunidad de Madrid.
En la provincia de Córdoba, al menos una quincena de pueblos se han visto afectados por cortes de luz. Los vientos de más de 100 km/h en la capital cordobesa durante las primeras horas de la mañana arrancaron placas de los edificios y dejaron decenas de árboles caídos, además de algunas vías anegadas. Los servicios de emergencias atendieron casi un centenar de incidentes, según las autoridades.
El temporal afectó además más de 160 rutas, seis de la red principal y 24 de la red secundaria, la mayoría cortadas por la acumulación de nieve y las crecidas de los arroyos. La importante A-6, que conecta Madrid con La Coruña, también estuvo cortada. Al mismo tiempo, la circulación de camiones estuvo restringida en la A-1 en la capital española y en la A-66 en Zamora y León. Más de una decena de autos y camiones quedaron atrapados por la acumulación de agua en varias rutas del país.
Las lluvias más intensas se esperaban en el sur peninsular. En algunas zonas de Cádiz se prevén acumulaciones superiores a los 100 litros por metro cuadrado en solo 12 horas. En Ronda, Málaga, se espera que las precipitaciones sobrepasen los 80 litros en el mismo periodo.
Temporal en EspañaPor otro lado, se esperaba que la nieve afectara amplias zonas de la mitad norte de la península. La cota empezará entre los 600 y 800 metros y tenderá a subir hasta situarse entre los 1000 y 1200 metros, mientras que en las montañas del sureste nevará a partir de esa altitud. Se prevén acumulaciones significativas en la meseta norte y en las montañas del centro y del norte peninsular, con posibilidad de que las nevadas alcancen áreas próximas a Galicia, Navarra y el norte de Aragón. En amplias zonas de Castilla y León podrían alcanzarse espesores de unos cinco centímetros a partir de los 800 metros.
Las ráfagas de viento azotarán toda la península y el archipiélago de las Baleares, y la Aemet advirtió de que en amplias zonas de España soplarían vientos con rachas que alcanzarían la fuerza de un huracán.
La Junta de Andalucía tuvo que desalojar al menos 250 familias en Cádiz, afectadas por la crecida del río Guadarranque. El Ayuntamiento de Ibiza también el cierre de los parques y jardines públicos del municipio, tras activarse el aviso naranja por vientos de hasta 90 kilómetros por hora por parte de la Agencia Estatal de Meteorología.
El Ayuntamiento de la capital española también activó un Plan de Incidencia Invernales, actualmente en fase de alerta y seguimiento para monitorear la evolución del temporal en varios puntos de la ciudad. A través de las redes sociales, las autoridades avisaron que máquinas de limpieza están trabajando en la capital y acondicionando vías de los distritos de Moncloa-Aravaca, Hortaleza y Fuencarral–El Pardo.
La empresa estatal de Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (Aena) implementó un plan de emergencia para hacer frente a las contingencias del hielo, la nieve y el viento en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas.
En un mensaje en redes sociales, el operador aeroportuario también aconsejó a los pasajeros que vayan a volar en las próximas horas que consulten con su aerolínea el estado de su vuelo. Al mismo tiempo, recomendó el uso del transporte público en los desplazamientos al aeropuerto, que está registrando algunos retrasos en vuelos programados.
No obstante, en declaraciones a Europa Press, Aena precisó que por el momento solo se ha visto afectado un vuelo Madrid-Jerez, que debió ser desviado a Sevilla por baja visibilidad.
Las autoridades de protección civil informaron de más de 3000 incidentes relacionados con las condiciones meteorológicas, provocados por rachas de viento de hasta 150 km/h, fuertes lluvias y nevadas en el país de casi 11 millones de habitantes. Además, unos 800.000 usuarios quedaron sin electricidad por culpa de la tormenta.
Una persona murió en Vila Franca de Xira, en las afueras de Lisboa, cuando su automóvil se vio impactado por un árbol arrancado de raíz, según informó Protección Civil. Otra persona falleció a causa de la caída de una “estructura metálica” en Monte Real, en el distrito de Leiria, en el centro del país, precisó la misma autoridad nacional.
El gobierno portugués calificó la tormenta de “fenómeno climático extremo, que provocó daños significativos en varias partes del territorio”.
Hasta 850.000 hogares o instituciones quedaron sin suministro eléctrico en las primeras horas del miércoles.
Numerosas vías de comunicación seguían cortadas o parcialmente bloqueadas, incluida la principal autopista que conecta Lisboa con el norte del país, y el tráfico ferroviario también se vio perturbado en varias regiones. Varias municipalidades decidieron cerrar las escuelas.
En Figueira da Foz, en la costa del centro de Portugal, el viento derribó una noria gigante.
Agencias AFP y Reuters y diario El País
