La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) identificó incumplimientos en tres productos que se comercializan bajo la denominación de yogur, tras realizar un estudio de calidad aplicado a 18 marcas disponibles en el mercado mexicano.
De acuerdo con el organismo, el Laboratorio Nacional de Protección al Consumidor llevó a cabo 1,884 pruebas para verificar la veracidad de la información, el cumplimiento de normas oficiales y la correcta denominación de estos productos, cuyos resultados fueron publicados en la Revista del Consumidor.
La Profeco recordó que, conforme a la NOM-181-SCFI/SAGARPA-2018, el yogur debe obtenerse mediante la fermentación de la leche con bacterias específicas (Streptococcus thermophilus y Lactobacillus delbrueckii subespecie bulgaricus) y contener al menos 10 millones de microorganismos vivos por gramo, además de emplear grasa butírica y cumplir con niveles mínimos de proteína.
Tras concluir el análisis, la dependencia determinó que el yogur con fresa de la marca Flor de Alfalfa no cumple con la cantidad mínima de bacterias lácticas requerida, por lo que no puede denominarse yogur.
En el caso del yogur con fresa de Vaca Blanca, se detectó que está elaborado con grasa vegetal y no con grasa láctea, lo que contraviene la normativa vigente y representa una declaración engañosa para las personas consumidoras.
Asimismo, la Profeco señaló que la denominación “yogur sabor natural”, utilizada por Yoplait, no existe dentro de la clasificación establecida en la NOM, por lo que se considera un incumplimiento al no ajustarse a las categorías oficiales de yogur natural, natural con endulzantes, saborizado o con fruta.
El estudio también advierte que, aunque el yogur es un alimento con beneficios digestivos y aporte proteico, algunas presentaciones contienen exceso de azúcares o edulcorantes como sucralosa y acesulfame k.
Entre los productos identificados con edulcorantes se encuentran el yogur natural con endulzantes deslactosado de Alpura y las versiones Doble Cero de Yoplait, los cuales no son recomendables para niñas y niños, de acuerdo con la evaluación del organismo.
Ante estos hallazgos, la Profeco exhortó a la población a leer cuidadosamente el etiquetado, prestar atención a los sellos de advertencia, comparar denominaciones y presentaciones, y elegir los productos que mejor se ajusten a sus necesidades nutricionales y presupuesto.

