El escándalo que puso bajo sospecha el examen nacional de residencias médicas del año pasado, en el que al menos un postulante utilizó anteojos inteligentes para sacar ventaja en el orden de mérito final, terminó sirviendo de excusa para dinamitar una herramienta que facilitaba el ingreso de profesionales jóvenes a vacantes por especialidades en todo el país, sin la superposición de fechas, las múltiples evaluaciones –cada una con sus requisitos– ni los traslados de hace 15 años. Ahora, la Nación y las provincias vuelven a ir por separado para cubrir esos cupos de formación en las distintas disciplinas de la medicina, la enfermería y la bioquímica. Los distritos están habilitando ya las inscripciones.
Fue en agosto del año pasado cuando se conoció ese divorcio, que no solo alcanzó al Examen Único, de alcance nacional, sino al Concurso Unificado que compartían la Nación, la Ciudad de Buenos Aires y la Provincia de Buenos Aires. Fue a través de un comunicado que salió de la cartera sanitaria nacional una vez finalizada la reunión mensual del Consejo Federal de Salud (Cofesa).
“La salud es jurisdiccional. Los exámenes también tienen que ser jurisdiccionales. Solo cada provincia sabe qué tipo de médicos necesita para su población. Esta fue la última camada de médicos cuyas becas de residencias fue financiada por Nación –expresó Mario Lugones, ministro de Salud–. A partir de ahora, los exámenes los toman y financian las jurisdicciones”.
Durante la década y media previa, esa cartera estuvo a cargo de diseñar y custodiar de posibles filtraciones hasta el día de la evaluación en las distintas sedes designadas del país el contenido del Examen Único para medicina, bioquímica y enfermería al que adherían las provincias, instituciones, universidades y centros privados con residencias habilitadas. Hace dos semanas, informó que se había abierto la inscripción a los nuevos Concurso Nación y Examen Integrado para acceder a los cupos en hospitales e instituciones que dependen de esa cartera más los hospitales militares y en 11 instituciones privadas (ambos listados se pueden consultar acá). La fecha será el 1° de julio próximo y la cantidad de cupos, aún por terminar de definir, sería “similar a la del año pasado” para 32 especialidades en hospitales nacionales. En 2025, hubo 324 cargos disponibles.
“El Examen Único no fue siempre la realidad vigente. Nació [en 2011] como respuesta práctica a un problema concreto: la existencia de múltiples exámenes con lógicas distintas era una barrera de acceso para quienes vivían lejos de los grandes centros, dificultaba la cobertura de plazas alejadas y no permitía tener datos para planificar. El regreso a los concursos fragmentados abre, en este momento, un debate sobre federalismo, equidad y formación médica”, planteó Marcelo García Diéguez, profesor asociado del Departamento de Ciencias de la Salud de la Universidad Nacional del Sur y exdirector nacional de Capital Humano del Ministerio de Salud de la Nación.
Y ese debate, en el escenario que atraviesa el sistema sanitario argentino, no es menor con vistas a su sostenibilidad en cuanto a la retención de los recursos humanos calificados y el aumento de la oferta educativa de grado.
“En paralelo a los cambios en residencias, la Argentina cambió en la base dónde se estudia medicina –continuó García Diéguez–. Si bien sigue habiendo una fuerte concentración regional en el área central del país (más del 80%), en particular en el área metropolitana de Buenos Aires (AMBA), hoy hay 51 carreras de medicina en la Argentina, con un fuerte crecimiento de proyectos recientes en áreas descentralizadas. Se incorporaron 14 carreras públicas en nueve provincias en dos décadas."
Con enfermería, señaló que sucede lo mismo. “Se ha sumado en numerosas universidades hasta alcanzar 74 carreras y cubrir todas las provincias -detalló-. Esto alimenta una expectativa frecuente en las provincias y las ciudades intermedias que es la de ‘si formamos médicos acá, se van a quedar’. La literatura internacional sugiere que el lugar de formación sería un predictor relevante de radicación. Eso parecería repetirse en nuestro país”.
En la ciudad de Buenos Aires, la inscripción empezó este lunes al mediodía, y ya se registraron 3245 candidatos al Concurso de Residencias 2026 para las vacantes en el sistema de salud porteño y, por adhesión, la Universidad de Buenos Aires (UBA), el Hospital Médico Policial Churruca Visca, el Hospital Italiano, el Hospital Alemán, Cemic, el Instituto Fleni (Belgrano) y el Sanatorio Dr. Julio Méndez. La fecha para la nueva evaluación que implementó el distrito será el 10 de junio.
“Las residencias del sistema de salud de la ciudad son programas remunerados de capacitación en servicio y formación profesional de posgrado, que se desarrollan en hospitales y centros de salud públicos” de la jurisdicción, según publicó el Ministerio de Salud a cargo de Fernán Quirós, al dar a conocer el cronograma a partir de esta semana.
Se habían inscripto hasta este martes 2109 postulantes para medicina y 1042 para el equipo de salud, además de 94 profesionales con la residencia básica completa para acceder a la especialización en una residencia posbásica. Otros 660 aún tenían que finalizar la inscripción.
A través de la red X, el ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, difundió este martes un video con la convocatoria local para el Examen de Residencias del Equipo de Salud o ERES, que debuta este año con reglamento propio, pero que se rendirá en las mismas sedes (Bahía Blanca, La Plata y Pergamino) durante la semana del 15 de junio.
A través del ERES, para el que se abrió la inscripción hoy, se ofrecerán 2400 cupos en el sistema de salud público provincial. Trabajarán en 1026 unidades dentro de los distintos servicios de los 149 hospitales provinciales y municipales que dependen del Ministerio de Salud bonaerense con sedes habilitadas para esa formación de posgrado.
Además, desde el 1° de este mes, hay otros 400 cupos (para los que se habían inscripto 750 postulantes) que ya fueron adjudicados a pre-residentes “en especialidades estratégicas, que estaban en crisis” por falta de postulantes suficientes. Son, por ejemplo, neonatología, pediatría, clínica médica, terapia intensiva, psiquiatría infantojuvenil, bioquímica clínica y farmacia, entre otras. De no aprobar esa pre-residencia de seis meses, esos profesionales pasan a rendir el examen, según explicaron desde el Ministerio de Salud bonaerense a LA NACION.
“Todos los graduados del equipo de salud tienen que ser parte de este sistema porque las experiencias, el conocimiento y la metodización del proceso de aprendizaje que se produce durante la residencia es irremplazable. Así que recomendamos, y en muchos casos sería obligatorio, hacer la residencia para poder adquirir las habilidades en las especialidades que el sistema de salud necesita”, dijo Kreplak.
El Ministerio de Salud de Córdoba convocó también esta semana a rendir el examen común a 38 centros públicos y privados de la provincia que se tomará el 28 de este mes en la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Católica de Córdoba. Desde el equipo del ministro Ricardo Pieckenstainer, aclararon que ese distrito siempre tuvo su propio examen de residencias, no compartido con la Nación. Este año, ofrecen más de 310 becas para egresados de las carreras de bioquímica, farmacia, ingeniería, kinesiología, medicina, nutrición, odontología, psicología, psicomotricidad, psicopedagogía, trabajo social y veterinaria, según se indicó oficialmente.
“En relación con 2025, se aumentó en un 25% las becas en las especialidades médicas básicas y críticas, como cirugía general, clínica médica, pediatría, tocoginecología, rehabilitación médica y terapia intensiva de adultos y pediátrica”, detallaron este lunes.
Lo mismo va sucediendo desde que arrancó este mes en San Juan, Río Negro, Catamarca, Entre Ríos y las demás provincias. Todas están comunicando vía los sitios oficiales y redes sociales los cronogramas locales. A finales del año pasado, el gobierno de Santa Fe anunció que estaban diseñando un sistema de examen y un reglamento propio “tras la modificación del sistema nacional y el desfinanciamiento de cargos”. Esa planificación quedó a cargo de una Mesa Interinstitucional de Residencias en Salud provincial. El año pasado, hubo más de 1000 inscriptos de la provincia para acceder a vacantes en distintos centros a través del examen nacional.
“A partir de este año, cada jurisdicción realizará sus propios exámenes de ingreso con evaluaciones y criterios definidos localmente”, reiteró el Ministerio de Salud de la Nación hace una semana al publicar el calendario propio. “De esta manera -argumentó-, se busca que las provincias recuperen la responsabilidad de formar a sus equipos de salud según sus particularidades epidemiológicas, geográficas y sanitarias. También, se espera garantizar procesos de evaluación más transparentes y adaptados a cada sistema de salud”.
Para García Dieguez, la “pregunta incómoda” de fondo que se plantea ante ese escenario es: si el Examen Único buscaba entre sus objetivos mejorar la accesibilidad y la cobertura, ¿qué pasa cuando la posibilidad de acceder vuelve a depender de la de moverse?, según formuló en diálogo con LA NACION.
“Un graduado con intenciones de acceder a los exámenes de, por ejemplo, la ciudad o la provincia de Buenos Aires, que debe trasladarse a rendir ya sea porque busca una especialidad no disponible más cerca de donde vive o porque le interesa acceder a un determinado centro formador, tiene que empezar por considerar un presupuesto de entre $500.000 y un millón solo para viajar y permanecer, al menos, un par de días en el lugar de examen, de acuerdo con el lugar de procedencia”, amplió García Dieguez.
El Examen Único, para el exdirector nacional del área que planifica políticas públicas relacionadas con la formación y la gestión de los recursos humanos en salud, “no resolvía todos los problemas, pero sí ofrecía un piso de eficiencia (una evaluación) y un vector de equidad de acceso (menos barreras logísticas), sumado a que permitía una planificación centralizada”, finalizó.

