Santiago Viola, segundo de la cartera de Justicia, juró este martes, en el Palacio de Tribunales como representante del Ejecutivo ante el Consejo de la Magistratura, el estratégico organismo encargado de la designación y sanción de jueces.
La jura de Viola se dio ante los miembros de la Corte Suprema de Justicia, Horacio Rosatti, cabeza del organismo; Carlos Rosenkrantz, y Ricardo Lorenzetti. En el mismo día que los representantes del máximo tribunal se reunieron por primera vez, el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, que asumió casi dos semanas atrás.
Viola juró rodeado de referentes de las filas de la secretaria general de Presidencia, Karina Milei, quien lo ubicó tanto a él como a Mahiques al frente de la cartera de Justicia, en una avanzada de su sector por sobre el de Santiago Caputo, que hasta entonces tenía allí a Sebastián Amerio, como segundo del área.
Entre los asistentes a la jura estuvieron el propio Mahiques; el diputado y armador político en territorio bonaerense, Sebastián Pareja, hombre de extrema confianza de la funcionaria; también el jefe del bloque libertario en Diputados, el cordobés, Gabriel Bornoroni; la senadora por Neuquén, Nadia Márquez; su par de La Rioja, Juan Carlos Pagotto, el diputado por Córdoba, Gonzalo Roca también representante libertario en el Consejo de la Magistratura y el legislador por la Ciudad de Buenos Aires, Diego Vartabedian.
Apoderado de La Libertad Avanza (LLA), Viola es un hombre del círculo cercano a la funcionaria con quien trabaja palmo a palmo desde los inicios del proyecto libertario y también es quien acercó a Mahiques para reemplazar a Mariano Cuneo Libarona, que desde el año pasado buscaba dejar la cartera de la calle Sarmiento.
Con las designaciones de Mahiques y Viola, conocidas casi dos semanas atrás, Karina Milei se impuso en la interna libertaria por sobre el ala de Caputo, que tenía en la cartera como número 2 a Amerio.
Su salida, de la que el propio Amerio se enteró en vivo durante un audiencia del Consejo de la Magistratura, sorprendió en las filas de los “celestiales”, que si bien ya habían perdido las ilusiones de nombrar al sucesor de Cúneo, según ellos mismos reconocían, apostaban porque Amerio seguiría en el cargo.
Sin embargo, lejos de eso, Amerio fue relevado y con la designación de Viola, la funcionaria estableció allí una dupla completamente propia. Tras el episodio, Amerio fue designado como Procurador del Tesoro Nacional (PTN), en un movimiento que apuntó a contener la interna libertaria.
Tanto Mahiques como Viola tienen diversos lazos con el Poder Judicial, del que ambos formaron parte, y apuntan, entre otras cosas, a completar las más de 300 vacantes abiertas en los distintos fueros. Para eso hubo reuniones la semana pasada con el ministro de Interior, Diego Santilli, y los primos Martín y Eduardo “Lule” Menem, otras dos personas de extrema confianza de Karina Milei, y quienes hoy mientras se desarrollaba la jura de Viola estaban reunidos en Casa Rosada en el marco de la mesa política.
Las vacantes son una enorme herramienta de negociación con gobernadores y aliados, por los cupos en sus provincias, y para eso es central la silla del Ejecutivo que ocupará Viola en el Consejo de la Magistratura, una de las mesas donde se discute poder en Argentina.
Casi una década atrás, Viola, de 38 años, estuvo imputado en una causa en los tribunales de Comodoro Py acusado de haber plantado testigos falsos que dijeron haber visto al juez federal Sebastián Casanello en la Quinta de Olivos para reunirse con Cristina Kirchner, algo que luego se probó que era falso. En ese entonces, Viola era abogado defensor de los hijos de Lázaro Báez y la estrategia buscaba correr a Casanello de la causa conocida como “la ruta del dinero K”, en la que Báez y sus hijos terminaron condenados.
Ese expediente finalmente fue cerrado en favor de Viola por la Cámara Federal de Casación. Lo resolvieron los jueces de la Sala 4 de la Casación, Mariano Borinsky, Javier Carbajo y Ángela Ledesma.
En 2018, el hoy funcionario protagonizó un choque de madrugada con su BMW en la Panamericana, en el que murió una persona que viajaba en el otro auto. Fuentes que trabajaron en la investigación del choque informaron en aquel entonces a LA NACION que Viola se había negado a que le hicieran el examen necesario para medir la alcoholemia y que pasó el primer fin de semana preso. Finalmente, este caso también se cerró.LA NACION informó tiempo después que Viola terminó sobreseído luego de llegar a “un acuerdo de reparación total del daño”.


