MAR DEL PLATA.- La inminencia de un período de mal tiempo, con un renovado anuncio de alerta naranja meteorológica como el que había regido para este lunes, llevó a las autoridades del municipio de General Pueyrredón a suspender la actividad en establecimientos educativos durante este martes, en principio por el turno mañana.
El pronóstico anticipa un nuevo período de tormentas, con lluvias importantes y la posibilidad de fuertes vientos que permiten presumir la posibilidad de algunos anegamientos y riesgo de caída de cableados y árboles, como suele suceder frente a estos fenómenos.
La decisión se tomó a última hora de la noche del lunes y alcanza a todos los niveles de enseñanza, tanto de gestión pública como privada. “Los informes y los modelos que nos fueron llegando acerca de lo que se viene de ahora en adelante nos hablan quizá de una adversidad que puede ser más profunda que lo que ha pasado hasta ahora”, dijo Rodrigo Goncálvez, secretario de Seguridad municipal.
La jornada de ayer arrancó con muy mal tiempo en gran parte del centro y sudeste de la provincia de Buenos Aires, áreas que se repartieron entre alerta amarilla y alerta naranja, según la gravedad del perfil de precipitaciones y presencia de vientos.
Frente a este cuadro se conoció la suspensión de clases para este lunes en los distritos de Mar Chiquita, General Alvarado y Tandil. Los tres sostienen la determinación para este martes por la mañana, mientras se suman Balcarce y Necochea, en coincidencia con lo resuelto por las autoridades de General Pueyrredón.
La municipalidad, encabezada ahora por el intendente Agustín Neme, había descartado la posibilidad de suspender clases este lunes. Durante la jornada se vivieron períodos de chaparrones importantes, algunos muy contundentes. Pero en ningún caso con formato de tormenta eléctrica. Tampoco se registraron vientos importantes.
Fuentes de Defensa Civil del partido informaron que solo recibieron llamados por un par de postes caídos que implicaron complicaciones con tendido de cables aéreos y también desprendimientos de algunas ramas de porte, pero nada que generara una complicación importante.
Por el contrario, para este martes hay un estado de alerta más importante y con personal y recursos disponibles porque se espera una mayor cantidad de lluvia y con mayor contundencia.
Lo mismo con la incidencia de los vientos, que en un contexto de tormenta eléctrica que se anuncian para mediodía y parte de la tarde podrían estar acompañada por ráfagas de más de 50 kilómetros por hora.
La zona de alerta naranja nace en el centro del país y llega en sentido noroeste-sudeste para abarcar casi un tercio que cruza en diagonal a la provincia de Buenos Aires. A ambos lados el panorama no es mucho mejor, ya que los demás distritos están alcanzados por una alerta amarilla emitida por el Servicio Meteorológico Nacional. Incluye a Bahía Blanca, la ciudad que hace poco más de un año vivió la inundación más trágica de su historia y está en plena instancia de recuperación de la infraestructura dañada por aquel temporal.

