A medida que se acercan las elecciones de medio término en Estados Unidos en 2026, una nueva inquietud comenzó a instalarse entre dirigentes demócratas: la posibilidad de que agentes federales armados o incluso personal militar puedan aparecer en centros de votación durante los comicios.
Según informó The New York Times, el Comité Nacional Demócrata (DNC, por sus siglas en inglés) presentó una demanda en un tribunal federal de Washington con el objetivo de obligar al gobierno a revelar si existen planes para desplegar agentes federales armados o militares en centros de votación o en oficinas relacionadas con las elecciones.
La acción judicial fue presentada luego de que el partido afirmara haber enviado once solicitudes formales de información desde octubre pasado bajo la Ley de Libertad de Información (Freedom of Information Act).
Esas solicitudes fueron dirigidas al Departamento de Justicia, al Departamento de Seguridad Nacional y al Departamento de Defensa. Sin embargo, de acuerdo con el reclamo judicial, las agencias federales no habrían dado respuestas sustanciales, lo que el partido interpreta como una violación de la legislación que obliga al gobierno a brindar acceso a documentos públicos.
En el texto de la demanda, el DNC argumenta que busca obtener claridad sobre posibles amenazas al desarrollo de elecciones libres y justas.
El documento sostiene que el partido necesita conocer si existen discusiones internas o planes relacionados con la presencia de agentes armados cerca de los centros de votación para poder actuar en defensa del derecho al voto.
Hasta el momento no hay pruebas de que la administración Trump prepare el despliegue de fuerzas federales en lugares de votación.
De hecho, la legislación federal estadounidense prohíbe expresamente que personal militar o agentes federales armados se presenten en lugares donde se desarrollan elecciones generales o especiales, explicó The New York Times.
Sin embargo, el temor dentro de sectores del Partido Demócrata se mantiene latente debido a lo que consideran señales contradictorias provenientes de la Casa Blanca y de funcionarios federales.
La preocupación también se alimenta de declaraciones previas del presidente Donald Trump sobre su intención de tener un control más directo sobre el sistema electoral.
Según explicó The New York Times, algunos demócratas recuerdan que el mandatario expresó en el pasado cercano su deseo de “nacionalizar” la organización de las elecciones. También mencionan que el propio Trump manifestó arrepentimiento por no haber confiscado máquinas de votación tras los comicios presidenciales de 2020.
En una conferencia realizada el mes pasado, la secretaria de prensa de la Casa Blanca fue consultada sobre la posibilidad de que agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) estuvieran cerca de los centros de votación, indicó The New York Times.
La funcionaria respondió que no podía garantizar que un agente de inmigración no estuviera cerca de un lugar de votación durante las elecciones de noviembre, aunque aclaró que no había escuchado al presidente discutir planes formales para desplegar agentes de esa agencia en esos sitios.
Una respuesta similar surgió en el Congreso cuando Kristi Noem, exsecretaria de Seguridad Nacional, fue interrogada por senadores sobre la cuestión.
Durante esa audiencia, la funcionaria aseguró que no existían planes para enviar agentes del ICE a los centros de votación. Sin embargo, también evitó descartar completamente esa posibilidad en el futuro, lo que contribuyó a mantener la incertidumbre.

