Para obtener la ciudadanía de EE.UU. es necesario cumplir con una serie de requisitos legales y atravesar varias etapas administrativas. Entre las condiciones más importantes se encuentra acreditar una buena conducta moral ante el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (Uscis, por sus siglas en inglés). Se trata de un proceso en el que las autoridades revisan tanto la situación migratoria como el historial personal y legal del solicitante.
En el proceso para obtener la ciudadanía de Estados Unidos, el Uscis evalúa que el solicitante posea una buena conducta moral.
Esto significa que el comportamiento de la persona debe alinearse con los estándares de los ciudadanos promedio de su comunidad.
Generalmente, se analiza un periodo de cinco años previos a la solicitud (o tres años si se aplica mediante el matrimonio con un ciudadano estadounidense), aunque los oficiales tienen la autoridad de revisar antecedentes más antiguos si lo consideran necesario para el caso.
Las autoridades también analizan si la persona ha cumplido con sus obligaciones fiscales, si ha pagado la manutención de sus hijos cuando corresponde, si ha respetado las leyes migratorias y si ha sido honesta en todos los trámites ante el gobierno.
La buena conducta moral puede marcar la diferencia entre la aprobación y la negación de la ciudadanía estadounidense.
Incluso infracciones que no parezcan graves pueden afectar el resultado si ocurrieron dentro del periodo de evaluación.
La entrevista es uno de los momentos más importantes del proceso. En esa instancia, un oficial del Uscis revisa detalladamente el contenido del Formulario N-400 y hace preguntas para confirmar la información.
Durante la cita, el oficial puede consultar sobre:
Cualquier inconsistencia entre las respuestas del solicitante y los registros oficiales puede generar demoras, solicitudes de evidencia adicional o una posible negación del trámite.
De acuerdo con el Manual de Políticas del Uscis, existen delitos considerados “agravados” que inhabilitan de manera permanente a una persona para obtener la ciudadanía si la condena ocurrió a partir del 29 de noviembre de 1990.
Además de los delitos agravados, existen otras situaciones que pueden influir negativamente en la evaluación de buena conducta moral, aunque no siempre implican una prohibición permanente:
La gravedad del delito, la fecha en que ocurrió y la sentencia impuesta son factores determinantes.
Cuando existen antecedentes penales o situaciones legales complejas, es recomendable que los solicitantes busquen asesoría legal antes de iniciar el trámite.
Además del criterio de buena conducta moral, el proceso de naturalización exige cumplir con otras condiciones básicas:
En el caso de personas casadas con un ciudadano estadounidense, el periodo requerido es de tres años, siempre que se cumplan los requisitos adicionales.
Haber vivido de manera continua en Estados Unidos durante el periodo exigido y haber estado físicamente presente en el país al menos la mitad de ese tiempo.
Demostrar la capacidad de leer, escribir y hablar inglés básico. Existen excepciones para personas mayores que hayan vivido durante muchos años como residentes permanentes.
Aprobar una prueba oral sobre historia y gobierno de Estados Unidos. El examen consta de hasta 10 preguntas seleccionadas de una lista oficial de 100 y, para aprobar, el solicitante debe responder correctamente al menos seis.
Una persona puede iniciar el proceso si se encuentra en alguna de las siguientes situaciones:


