Tras años de misterio revelan qué había en las "catacumbas" de FloridaTras años de misterio revelan qué había en las "catacumbas" de Florida

Misterio en Florida: abren las “catacumbas” de Mount Dora tras 60 años y revelan qué hay dentro

2026/01/28 08:00

Un refugio subterráneo de la Guerra Fría permaneció oculto durante décadas en Mount Dora, Florida. Pocos conocieron su existencia y menos aún su ubicación exacta, hasta que una investigación reciente permitió reconstruir su historia, determinar dónde se encuentra y mostrar qué se escondió bajo tierra por 60 años: un enorme búnker nuclear diseñado para resistir un ataque atómico.

Cómo son las “catacumbas” de Mount Dora: un refugio secreto en Florida

El origen de las llamadas “catacumbas” se remonta a 1959, cuando el escritor Harry Hart, oriundo de Mount Dora y conocido bajo el seudónimo Pat Frank, publicó la novela Alas, Babylon. El libro relató las posibles consecuencias de una guerra nuclear entre Estados Unidos y Rusia sobre un pequeño pueblo ficticio de Florida.

La historia describió ataques contra ciudades como Orlando, Tampa y Jacksonville, lo que dejó a la región aislada del resto de Estados Unidos. En pleno contexto de la Guerra Fría, varios residentes adinerados de Mount Dora interpretaron la novela como una advertencia y decidieron reunir fondos para construir un refugio colectivo.

Según un artículo publicado en el portal Mount Dora Buzz, fueron el magnate citrícola William Baker y el entonces director de Salud del Condado de Lake, el doctor James Hall, quienes encabezaron la iniciativa. En aquel entonces, ambos sostuvieron que un búnker grupal resultaba más eficiente que refugios individuales.

“Psicológicamente, somos animales sociales y hay seguridad en los números”, escribió el doctor Hall en un volumen de Medical Economics de 1962. “Creo que los grupos sobrevivirán con menos problemas que la familia individual que intente arreglárselas sola”, agregó, según otro informe de Click Orlando.

Así era el búnker de Mount Dora por dentro

El refugio ocupó unos 5000 pies cuadrados (464,5 metros cuadrados) y fue presentado como el más grande de su tipo en la zona. Su tamaño recordó al de un pequeño motel, según explicó el historiador local Barnett Schwartzman.

El diseño incluyó habitaciones separadas para 25 familias, cerca de 100 personas en total. Entre los ocupantes previstos figuraron médicos, enfermeros, docentes, un ministro religioso, un dentista y un farmacéutico.

El espacio contó con un área común, una clínica, zonas de almacenamiento y suministros de comida y energía suficientes para seis meses.

“Tenías el área común. Tenías una clínica. Tenías un área de almacenamiento. Tenías suficiente comida y energía para durar seis meses. Y también tenías una gran cantidad de munición calibre .357”, señaló Schwartzman.

El búnker estaba preparado para que las familias puedan refugiarse de un posible ataque nuclear en medio de la Guerra Fría

Las reglas internas establecían horarios de silencio entre las 23 hs y las 7 hs, además de exigir que todas las armas ingresadas llevaran identificación.

El refugio también incluía criptas funerarias alineadas junto a la pared, en la base de la escalera de entrada, frente a la sala del generador. Ese detalle dio origen al apodo de “catacumbas”.

El pacto de silencio que mantuvo ocultas las “catacumbas” de Mount Dora

“Fueron bastante exitosos en mantener el proyecto en secreto frente al público local, a quien temían que exigiera acceso en una emergencia real”, escribió el periodista Bill Sievert, en Mount Dora Buzz.

En esa misma línea, continuó: “Mantener la confidencialidad no fue una tarea sencilla, en especial con mucho equipo pesado y un gran grupo de trabajadores en el lugar durante seis meses de construcción. Según varios informes, el hombre que ofreció su propiedad para el refugio le dijo a cualquiera que preguntara que solo construía canchas de tenis o, algo aún menos creíble, una cancha de croquet”.

De todas maneras, el búnker nunca se utilizó y su ubicación se transformó en un misterio con el paso del tiempo.

La búsqueda del búnker de Mount Dora y cómo está hoy

Para localizar el refugio, el equipo de News 6 revisó antiguos registros de propiedad del Condado de Lake. Así encontró un contrato de arrendamiento de 1961 que reveló coordenadas aproximadas al oeste del lago Gertrude.

El refugio fue obra del magnate citrícola William Baker y el entonces director de Salud del Condado de Lake, el doctor James Hall

La falta de coincidencia entre mapas históricos e imágenes aéreas dificultó la identificación exacta, por lo que el sitio preciso no se divulgó para proteger la privacidad del propietario actual.

Ante la imposibilidad de contactar al dueño, el medio local habló con un explorador urbano identificado como “Nomeus G.”, quien descendió al refugio más de una década atrás y tiene un canal de YouTube llamado Florida UrbanExploration, donde publica videos de sus exploraciones.

“Nos llevaron hasta una especie de gran escotilla. Era una enorme puerta de acero con una escalera”, contó Nomeus a News 6. “En realidad, hacía unos 100 °F (38°C) ahí dentro. Hacía muchísimo calor, aunque no lo creas. Y había grillos por todos lados, grillos y cucarachas”, completó.

El explorador describió un espacio inundado, con daños severos por agua, humedad y moho. No encontró electricidad ni elementos fuera de lo común. Las camas aparecieron corroídas y casi desintegradas, mientras que un viejo refrigerador seguía en el lugar, cubierto de óxido.

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