Tras la captura de Nicolás Maduro, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aumentó la presión sobre Cuba. A través de un mensaje en redes sociales, anunció que cortará los envíos de petróleo a la isla e instó a los diplomáticos a que lleguen a un acuerdo “antes de que sea demasiado tarde”. Desde su lugar, Miguel Díaz-Canel rechazó el aviso y reafirmó el derecho de su país a importar combustible.
De acuerdo con lo difundido por el régimen cubano, la operación militar que lanzó EE.UU. en Venezuela también impactó en la isla.
“Como resultado del criminal ataque perpetrado por el gobierno de los Estados Unidos contra la hermana República Bolivariana de Venezuela, (...) perdieron la vida en acciones combativas 32 cubanos, quienes cumplían misiones en representación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y el Ministerio del Interior, a solicitud de órganos homólogos del país sudamericano”, informó el régimen de Miguel Díaz-Canel en un comunicado.
Con este escenario, Trump dejó una advertencia para el gobierno cubano en un mensaje publicado en su cuenta de Truth Social.
“Cuba vivió, durante muchos años, de grandes cantidades de petróleo y dinero de Venezuela. A cambio, Cuba proporcionó ‘servicios de seguridad’ a los dos últimos dictadores venezolanos, ¡PERO YA NO!“, escribió en primer lugar.
En esa línea, el mandatario norteamericano se refirió a la muerte de soldados cubanos en el ataque y expresó que Venezuela “ya no necesita protección de los matones y extorsionadores que los mantuvieron secuestrados durante tantos años“.
A continuación, sostuvo que “ya no habrá más petróleo ni dinero para Cuba”. Las palabras de Trump aluden al tratado entre los países latinoamericanos mediante el que el gobierno de la isla brindaba seguridad a los mandatarios venezolanos a cambio de barriles de petróleo.
Para concluir su mensaje, instó a los diplomáticos cubanos a llegar a un acuerdo con los funcionarios estadounidenses “antes de que sea demasiado tarde”.
El año pasado, Venezuela fue el mayor proveedor de Cuba, con unos 26.500 barriles diarios de crudo y combustible, según informó Reuters. La relación bilateral data de cuando Hugo Chávez aún era el presidente de la nación sudamericana.
En 2000, ambos países firmaron un Convenio Integral de Cooperación, que incluía un acuerdo de suministro de petróleo. Con los años, la cantidad varió: en ciertos períodos llegaron a casi 100 mil barriles diarios destinados a la isla bajo condiciones preferenciales.
El régimen de Cuba pagaba en parte con servicios profesionales, principalmente médicos y educativos, según detalló el medio CiberCuba.
En las últimas décadas, la cantidad comenzó a disminuir a medida que se acrecentaba la crisis económica en Venezuela. En los años recientes, pese a esta reducción, Cuba recibía entre 40.000 y 50.000 barriles por día provenientes de Venezuela, informó el Congreso de EE.UU. Estos envíos disminuyeron a menos de 30.000 en 2025.
No obstante, desde la captura de Maduro, ningún cargamento partió de los puertos venezolanos con destino al país caribeño, especificó Reuters.
Mientras Caracas y Washington avanzan en un acuerdo de 2000 millones de dólares para suministrar hasta 50 millones de barriles de petróleo venezolano a Estados Unidos, Cuba hace lo propio para reemplazar a Venezuela como proveedor.
Los funcionarios estadounidenses aseguraron que la posible pérdida de las importaciones de petróleo y otros apoyos de Venezuela podría dificultar la gobernabilidad de Díaz-Canel.
Díaz-Canel emitió un comunicado en X en el que sostuvo: “Cuba es una nación libre, independiente y soberana. Nadie nos dicta qué hacer. Cuba no agrede, es agredida por EE.UU. hace 66 años, y no amenaza, se prepara, dispuesta a defender a la Patria hasta la última gota de sangre“.
Luego, el presidente cubano remarcó que no existen conversaciones entre Cuba y los funcionarios estadounidenses, “salvo contactos técnicos en el ámbito migratorio”.
En esa línea, expresó que los cubanos que residen en Estados Unidos ahora “son víctimas del cambio en las políticas hacia los migrantes y de la traición de los políticos de Miami”.
Anteriormente, el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, afirmó en un mensaje en X el “derecho absoluto” del país a importar combustible de sus socios económicos sin intervención del gobierno estadounidense.
Además, negó que Cuba hubiera recibido compensación financiera o de otro tipo a cambio de servicios de seguridad prestados a ningún país.
“A diferencia de EE.UU., no tenemos un gobierno que se presta al ‘mercenarismo’, el chantaje o la coerción militar contra otros Estados”, manifestó.


